Archivo mensual: julio 2013

Los Que Se Quedan

Photo by Németh Zoltán

Photo by Németh Zoltán


Los que se quedan
llevarán en el alma,
un agujero, un roto,
un dolor impreso
como un sello ardiente.
Sólo el tiempo y
el amor dormido
les rescatará
de su penuria.

Los que se quedan
tienen que levantarse
cada mañana
y ver el vacío,
el hueco permanente.
Como si un tornado
les hubiera arrancado
las entrañas.

¿Qué decir
a los que se quedan?
¿Como darles
consuelo?
¿Cómo calmar
su dolor,
que ahora
se clava,
perdidos
los sueños?

Solo el tiempo y el amor
podrán calmar
su sed inmensa.
Sólo el tiempo
y el recuerdo,
que acaricia las heridas,
les dará la paz
con su beso
impenetrable.
Solo el tiempo
curará con su ternura
a los que se quedan.

MarinaCarresi 25/7/2013

Dedicado a los familiares y amigos de las personas que fallecieron en el accidente de tren en Galicia el 24 de Julio del 2013.

Anuncios

5 comentarios

Archivado bajo Poemas

Los Botones de G.

Los botones de tia G.
-Ven Martita hija, toma – me ofrece dos billetes – siento no poderdarte más, pero…-es igual, tía – y realmente me da lo mismo. Su sola presencia me reconforta. El saber que aquí todo sigue exactamente igual que cuando nací. La vieja radio…- Tía, me la tienes que dar.- Ni hablar, me la pidió tu primo Jaume – Cajas, cajitas, cajones. Los botones se desparraman por todas partes, eso si, en un perfecto orden.
– Tiita ¿me dejas los botones para jugar a las vendedoras? – Bueno, pero luego lo dejas todo bien ordenado ¿vale?- Vale. ¿Cuantos botones quiere señora? Ah, muy bien, doce de los verdes y cuatro de los blancos. ¿Cómo? Ah si, señora, estos son de muy buena calidad.- Todo sigue igual, bueno, todo no. Las cosas siguen igual y ella también, un poco más mayor, pero…- Anda Martita acércame las tijeras.- ¿Cómo es posible que yo siga siendo Martita? – Tía, no me llames Martita que ya tengo veintidós años.-
La casa es oscura, siempre lo fue, pero ella despide tanta luz. Es como su nombre, Gloria. Siempre fue una rebelde, alguien que ha demostrado que se puede convivir con la soledad y llevar el alma limpia como un estandarte. Siempre he pensado que una oscura historia de amor se esconde entre las rendijas de su habitación de modista. Pero el misterio permanece oculto – Bueno tía, ya sabes que el domingo te esperamos en casa de la tía Laura para comer.- Si, hija si, no te preocupes.- Pero yo sé que no vendrá, siempre hace lo mismo. ¡Es tan difícil abandonar lo apacible para pelearse con las aceras!

4 comentarios

Archivado bajo Historias de Objetos