MARRUECOS: LA NAVIDAD Y EL DROMEDARIO

Esta foto está hecha en los 90 y somos Nick y yo con un amable guía en las dunas del Sahara.

Esta foto está hecha en los 90 y somos Nick y yo con un amable guía en las dunas del Sahara.

Capitulo 1 – Salida de Madrid y llegada a Ceuta

No recuerdo exactamente la fecha pero era a principios de los 90. A menudo íbamos a comer a un bar donde preparaban unos deliciosos falafel que estaba en la calle Montera, cerca de la Puerta del Sol. Era un local alargado y normalmente comíamos en la barra o lo llevábamos a casa. Eran muy amables y sus platos eran deliciosos y baratos.  Un día pasaba por ahí y decidí llevarle a Nick unas falafel sorpresa y algunas otras cosillas como humus y tabule. Entré en el bar y de repente un misterioso papel pegado en la pared me llamó la atención.  Estaba escrito en letras mayúsculas, pero a bolígrafo y anunciaba un viaje a Marruecos durante las vacaciones de Navidad por un precio increíblemente barato;  era tan absurdo anunciar un viaje de esta forma que despertó mi curiosidad. En aquel momento de nuestras vidas, nuestro presupuesto era bastante precario, pero este viaje tenía un precio que nos podíamos permitir e incluso llevar un poco, no mucho, de dinero para gastar. Se me iluminó el cerebro y tomé una decisión; si Nick quiere nos vamos y copié la información. Luego yendo a casa tenía una lucha interna: puede ser peligroso,  luego no tendremos bastante dinero para pasar el mes, seguro que Nick piensa que es una locura….Llegué a casa nerviosísima.

– Mira, Nick, he visto un cartel en  el sitio de comidas árabes en Montera y anuncian un viaje a Marruecos para esta Navidad con un precio increíble. ¿Nos vamos?

Nick primero me miró como si varios tornillos hubieran salido despedidos de mi cabeza. Pero poco a poco su cara se fue iluminando. Marruecos, algo nuevo y exótico para conocer !Yes!

Nos fuimos, explicamos a las familias la suya en Inglaterra, la mía en España que esta era una oportunidad única. No hubo problemas. Dejamos a todo el mundo con su turrón y su Christmas Pudding y preparamos nuestras maletas. Eufóricos, estábamos eufóricos.

Cogimos el autobús que nos llevaría a Marruecos en la entrada de la estación de Atocha y no recuerdo la hora pero era de noche y hacía bastante frío. Era un viaje organizado y empezaron a llegar los otros intrépidos viajeros. Un grupo de lo más ecléctico. Entre los que me fijé en un primer momento había unos padres con dos niños, una pareja bastante mayor, un grupo de jóvenes, varias personas que iban solas… No se parecía mucho a la idea que yo tenía de un viaje organizado.

Viajamos toda la noche aunque hicimos un par de paradas para comer algo e ir al servicio. En una de las paradas entramos medio adormilados en uno de esos  bares surrealistas que hay en la carretera. No sé  si era porque estaba en ese estado lastimoso que se encuentra uno cuando se acaba de despertar en un viaje nocturno de autobús pero recuerdo que entramos en una especie de cementerio de animales taxidermizados  que parecía una pesadilla. Montones de conejos disecados vestidos de cazador con familias de patos y perdices también disecados se repartían a diestro y siniestro por las estanterías. Se supone que eran souvenirs  aunque me cuesta pensar quién diablos puede elegir poner eso de adorno en las estanterías de su salón.

Ya de mañana cogimos el Ferry para cruzar el Estrecho de Gibraltar. Cuando ya habíamos desembarcado  nuestro guía que era muy majo, nos llevo aparte y apareció un hombre que nos cambió el dinero  resultaba un poco extraño pero necesitábamos dirhams y el cambio estaba muy bien así que no preguntamos. Ceuta me pareció como una anciana de buena familia venida a menos y me acorde de un fabuloso libro que había leído tiempo atrás llamado “La Vida Perra de Juanita Narboní” de Ángel Vázquez. Este libro narra en un monólogo  la historia de Juanita, hija de padre inglés de Gibraltar y de madre andaluza, que no asume los cambios históricos de la ciudad de Tánger y se va quedando sola en un paraíso perdido. Aunque el libro transcurre en Tanger, Ceuta me recordó mucho a esa historia con ese aroma melancólico que se respiraba nada más pisar la ciudad.

Continuará…

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Historias de Fotos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s