The Singularity

Nick Franklin

More and more these days you hear about the coming singularity (expected 2040?) when machines will surpass us in intelligence. Shortly afterwards, we are told, the machines will enslave[1] us. Well, I don’t know about you, but I already feel enslaved. I come home from shopping and begin to carefully load[2] my perishables[3] into the fridge, after what seems like 20 seconds an alarm goes off; the only way to stop it is if I shut the fridge and wait until it decides that sufficient time has passed for me to gain access to it again. So I shut the fridge and open the freezer for my frozen goods[4]. But just then the washing machine finishes and starts to bleat[5]; either I go and turn it off or every 15 seconds it will complain[6] with an ear-piercing[7] “bleep, bleep, bleep”. So…

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Cajajoyero.

Esta fue una de los primeros textos que escribí y creo que siendo el día de la madre aparte del objeto del que hablo (la cajajoyero), mi madre merece estar aquí también y yo con ella. La echo de menos y con el tiempo la echo de menos todavía más. En esta foto estamos felices y creo que refleja esos momentos en que podía estar con ella cuando no estaba trabajando.

marinacarresi

Cajajoyero Cajajoyero

Esta caja perteneció a mi madre y cuando ella murió una de mis obsesiones era quedármela. Cuando iba de camino a casa de mis padres no dejaba de pensar en que hueco iba a quedar vacío en mi alma si por cualquier razón hubiera desaparecido. Esta caja en su momento fue un pequeño joyero donde mi madre ponía algunos de sus abalorios, realmente no eran joyas sino broches con cristales brillantes de colores, colgantes variados alguna medalla y algún colgante o anillo que le habían regalado tras su participación en algún programa de televisión novela o teatro en los que había actuado. Como ya dije en mi introducción mi madre era actriz y llegó a ser bastante famosa en España ya que no paraba de trabajar en televisión y teatro y hay que tener en cuenta que por aquella época los años 60 – 70 solo había un canal…

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Enigma

Imagen : Author – Deliberate (wiki – commons)

¿Qué puede hacer la penumbra,

cuando dos luces la acunan?

Dos luces y una sombra.

¿Qué clase de engendro es este,

que va a devorar la tierra

con la luz de su mirada?

Por favor, no me preguntes,

no me preguntes nada.

 

Escribí este poema hace tiempo y me resulta tan enigmático como su título.

Marina 2017

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Los Libros de Ani y el Fuego de la Intolerancia – 2 – Los Guerreros de la Reconstrucción Solidaria

marinacarresi

Dedicado a Ana Adarraga y su fantástica librería ALIANA que hoy se ha convertido en la mejor librería de libros de cocina de Madrid y que en mi adolescencia fue mi segundo hogar.

Foto cedida por la librería Aliana Foto cedida por la librería Aliana

Al día siguiente me acerque a la librería, los cristales del escaparate y la puerta estaban rotos, así que para proteger lo que quedaba, enviaron a una pareja de “grises”, es decir policías que por esa época vestían uniformes de color gris. Me asusté un poco porque eran ellos los que corrían con sus porras en las manifestaciones detrás de nosotros, los estudiantes, en aquella época. Poco a poco, vista la situación me fui relajando, ya que Pati el más revolucionario del grupo estaba sentado con otros amigos en una banqueta jugando al mus con los policías. Me quede muy sorprendida, por el tono amigable y cuando los policías se despidieron…

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Los Libros de Ani y el Fuego de la Intolerancia I – Los libros Quemados

Esta historia a pesar de la enorme tristeza que me causó, me marcó positivamente y afianzó mi amor a los libros para toda la vida. La publiqué en el 2015 pero al ser mañana una fecha señalada para los libros creo que es importante recordar que por lo menos en España tener libertad y acceso a todos los libros no fue siempre fácil.
El relato consta de tres partes, esta es la primera. No es una historia trágica, más bien es una historia de compañerismo y solidaridad con una chispa de humor. Espero que os guste.

marinacarresi

Dedicado a Ana Adarraga y su fantástica librería ALIANA que hoy se ha convertido en la mejor librería de libros de cocina de Madrid y que en mi adolescencia fue mi segundo hogar.Librería Aliana 1 - Foto cedida amablemente por la Libreía Aliana (Madrid)

Era una mañana fría del 9 de Diciembre de 1977 y el teléfono sonó, lo recuerdo como si fuera ahora, mi amiga Ana me llamó y con la voz entrecortada me dijo – Marina la librería, han quemado la librería – ¿qué, cómo?…pero no puede ser… – Estamos aquí… todos – me dijo casi entre lágrimas – Voy para allá, ahora mismo. Salí disparada de casa. La librería era nuestro punto de encuentro, Ani la madre de mis amigas Ana y Arantza había conseguido crear una especie de refugio encantado donde se hablaba de historias maravillosas, de escritores amantes de la palabra y donde nunca estabas sola porque siempre te encontrabas amigos con los que charlar y…

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Mi Bella RTVE Durmiente

Nuria Carresi en La Feria de las Vanidades

Se apagan las luces rojas del estudio de grabación en Prado del Rey y recorro los pasillos con ojos de asombro. Los actores y actrices deambulan con sus trajes de colores, trajes de otras épocas, espadas y capas como si toda la historia del mundo se hubiera concentrado en un extraño edificio con un pequeño estanque a la entrada y unas letras enormes en la parte superior que dice RTVE. Los bailarines se mueven en grupos y se dirigen a los comedores, llenos de energía como una bandada de pájaros en primavera, con sus ajustadas mayas de latex brillante. Jesús Hermida,  que día a día veo en una pantalla, con sus papeles en mano, sonriente se para a saludarnos.  Hay todo tipo de personajes romanos, mosqueteros, mendigos, payasos que hacen cola para cobrar charlando animadamente.

Mi madre, preciosa con su vestido de época napoleónica, se dirige rápidamente a su camerino para quitarse el traje y que podamos ir a comer. Pedro Amalio nos espera y en vez de ir al comedor, nos vamos en coche a un sitio cercano que tiene una especie de terraza bajo una parra que es donde comen algunos de los protagonistas y directores que trabajan en TVE. Allí todos se saludan se besan, hablan y ríen. Me dicen que soy muy guapa, graciosa, me hacen bromas y yo me escondo bajo el brazo de mi madre porque soy tímida; cómo voy a competir con la belleza de esas mujeres hermosas, perfectamente maquilladas, como diosas de un Olimpo donde los mortales solo pueden acceder encendiendo las pantallas en blanco y negro, que todo hay que decirlo, no hacen justicia a esa explosión de colores, olor a cremas exóticas y lacas excesivas. Aparece Pilar Miró, la directora joven, enérgica, diferente a cualquier mujer que yo hubiera conocido, me hace gracia, me rio y le intriga, me pregunta y vuelvo a esconderme con mi madre. No hay mucho tiempo para comer, la comida es casera y deliciosa. Volvemos al plató siempre pasando antes por maquillaje, donde vuelven a dejar el rostro de mi madre reluciente y sin brillos. Me dicen que soy muy guapa, pero no tanto como mi ella, y yo pienso – no hace falta que me lo digas graciosa mujer, lo sé de sobra –  con lo que me fastidian la autoestima durante décadas. Vamos a peluquería y juego con los peines mientras veo a mi madre transformarse en la Amelia de La Feria de las Vanidades. Vamos al camerino y el toque final. Habla como mi madre, tiene su misma cara, pero ya no es mi madre, es Amelia. ¡Cinco y acción! No se puede hacer ruido cuando la luz roja está encendida, sería terrible y me echarían para siempre, pero no hago ruido porque estoy hipnotizada por esas personas que traen a la vida las voces de otros tiempos, las voces del pasado hermosamente escritas. ¡Es tan real…corten!

La Feria de las Vanidades – Serie de 1973 dirigida por Pilar Miró

Caen las máscaras se sientan en las sillas, se fuman un cigarro, bromean, cuentan chistes, se quejan de los zapatos, del calor, preguntan ¿se va a rodar alguna toma más? Se termina por hoy, mientras hablan de lo que se va a hacer al día siguiente, recorro los decorados; preciosos salones, dormitorios, alfombras con todo lujo de detalle, que lástima que en la televisión en blanco y negro no se pudiera apreciar toda esa belleza. Porque la televisión que yo conocí en esa época era bella. A pesar de sus deficiencias tecnológicas y del blanco y negro las obras que se hacían eran de grandes escritores. Los actores eran un poco teatrales, pero venían de un desierto cultural y de posguerra y habían aprendido sobre la marcha, sin escuelas ni ayudas. Héroes y heroínas, supervivientes del horror y de infancias hambrientas que nos traían las palabras de Shakespeare, de Wilde, de Miller, de Ibsen, de Calderón… para que se quedaran en nuestro interior y para que al crecer amaramos los libros, la cultura y el arte.

Puedo parecer nostálgica, quizá lo soy, pero no es una nostalgia de mi infancia, que fue tan problemática y difícil como la de cualquiera, sino una nostalgia de un país que estaba cambiando para mejor, un país donde la gente estaba hambrienta de esa cultura que se le había negado, de libros, de cine, de arte, de libertad. Una España llena de promesas y de ilusión por el futuro que llegaba escondida bajo los disfraces de esos héroes actores y actrices heroínas, que nos dieron a conocer  las hermosas palabras de los escritores, dormidas en el tiempo, que esperaban despertar de un triste sueño de cuarenta años.

 

Dedicado a mi madre y mi padrastro, que con todas sus imperfecciones, trataban de construir un mundo mejor.

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Open, la Isla Abierta

Una isla de mujeres poderosas. Photo Marina Carresi (retoque Nick Franklin)

Una isla de mujeres poderosas. Photo Marina Carresi (retoque Nick Franklin)

Dos hermanas luz y vida

deciden su camino,

crear su propia isla

de mujeres que gobiernan.

Dejan caer el ancla

de su flamante navío,

aceptando de otros mares

extranjeros peregrinos.

Marineras, no marinos,

la tripulación manejan

con sonrisas y trabajo

sujetando bien las velas.

Me gusta su isla flotante

con su nombre sin fronteras,

me gusta su hermosa isla

Open, la llaman, abierta.

 

Dedicado a mis amigas de Open School of Languages

por estar siempre ahí para echarnos una mano cuando lo hemos necesitado.

Febrero 2017

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