Fuego de Vida y Muerte

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El fuego trajo la civilización, nos ayudó a convertirnos en lo que somos hoy. Dejamos de pasar frio, de comer carne cruda y nos ayudó a espantar a los peligrosos animales que nos devoraban. Gracias al fuego empezó el arte en las cuevas y su hipnótica magia dio lugar, posiblemente, al origen del sentimiento religioso. Nos dio luz para que pudiéramos sobrevivir y evolucionar. Todavía existen religiones como la de los Parsis que lo veneran. Siempre me pregunto cómo es posible que herramientas que son tan útiles para que nuestra vida sea mejor, se conviertan en un motivo de destrucción tan letal. El fuego sigue siendo un poder muy útil, pero al mismo tiempo conserva su aspecto sobrenatural ya que es una fuerza de la naturaleza que a duras penas podemos controlar.

Recientemente hemos visto como en Londres ardía la torre Grenfell, en un tiempo record, llevándose un montón de vidas por delante. También hemos visto en unas imágenes devastadoras de como en Portugal han muerto atrapadas en la carretera personas que horas antes estaban llenas de vida y de futuro. En Andalucía, en las cercanías del Parque Nacional de Doñana,  han tenido que desalojar hasta ahora a más de dos mil de personas. Han podido salvar a algunos animales pero no sabemos cuántos pueden haber perecido. Lo que ya se sabe es que uno de los pocos linces que quedaban, ha muerto a causa del estrés cuando intentaban rescatarle. No se sabe más ya que el incendio todavía está activo.

Esta situación me hace plantearme varias preguntas, la primera es ¿qué diablos nos pasa a los humanos? Dijeron hoy en las noticias que el 95% de los incendios son provocados por las personas, intencionadamente o por descuido. No hay que ser muy inteligente para darse cuenta que con el cambio climático, cuyas terribles consecuencias son imprevisibles, las temperaturas van a aumentar más todavía creando una sequía sin precedentes y aumentando el riesgo de incendios de forma considerable. Pero aun así no dejamos de votar a políticos que creen que el cambio climático no existe o a otros que por fin se ha dado cuenta de que existe, pero que les da igual porque sus políticas han destruido la posibilidad de abastecernos de energía solar, que haría que las emisiones de CO2 bajaran y por lo tanto el calentamiento global disminuyera.

Así que me pregunto ¿hasta cuándo vamos a votar a gente que destruye nuestro planeta? ¿Cuándo vamos a hacer una relación entre los políticos que votamos y sus políticas que facilitan que estemos llegando a temperaturas de 45ºC en junio?  ¿A qué estamos esperando para darnos cuenta del peligro para nuestras vidas y las de nuestros hijos?

Por otra parte pienso que los seres humanos en general somos maravillosos y cuando hay una catástrofe como en Londres, ayudamos con todo lo que podemos materialmente y espiritualmente. Lo que no entiendo es de dónde salen las personas que provocan un incendio. Hace poco me enteré que cuando en Seseña (Toledo) se quemaron cerca de 90.000 toneladas de neumáticos poniendo en peligro la vida de todas las personas que vivían en las urbanizaciones colindantes, todo fue por una venganza. ¿Dónde está la empatía en seres humanos que son capaces de poner en riesgo la vida de cientos de personas por una venganza personal? ¿Dónde está la empatía, o mejor dicho el cerebro, de alguien que se pone a quemar rastrojos sin tomar precauciones, para  que el fuego no se extienda y no quede la más mínima chispa cuando abandona el lugar? Por no hablar de los que queman el monte para sacar beneficio, sin pensar en las vidas que pueden estar poniendo en juego y todos los pobres animalillos que mueren abrasados por su avaricia. Luego están los excursionistas que a lo mejor tienen su casa brillante como “los chorros del oro” pero en el campo, que es la casa de todos tiran botellas que pueden provocar un incendio en un suspiro.

by NARA 515437

¿Tiene todo esto solución? Creo que sí.

  1. Votemos a partidos que promueven energías limpias y empecemos a relacionar a quienes votamos con lo que pasa después.
  2. Cambiemos las leyes para que los especuladores no se puedan aprovechar de los incendios.
  3. Dotemos de medios suficientes a nuestros heroicos bomberos, ya que las temperaturas tan elevadas pueden ponernos en peligro constante y ellos saben lo que hace falta para que estemos a salvo.
  4. Tengamos sentido común y pensemos que no estamos solos en el mundo y que cuando encendemos un fuego, un cigarro o tiramos basuras en el monte estamos arriesgando la vida de adultos y niños indefensos. Está muy bien ser solidario cuando hay una catástrofe, pero es mejor evitar que ocurra.

26 Junio 2017

 

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The Singularity

Nick Franklin

More and more these days you hear about the coming singularity (expected 2040?) when machines will surpass us in intelligence. Shortly afterwards, we are told, the machines will enslave[1] us. Well, I don’t know about you, but I already feel enslaved. I come home from shopping and begin to carefully load[2] my perishables[3] into the fridge, after what seems like 20 seconds an alarm goes off; the only way to stop it is if I shut the fridge and wait until it decides that sufficient time has passed for me to gain access to it again. So I shut the fridge and open the freezer for my frozen goods[4]. But just then the washing machine finishes and starts to bleat[5]; either I go and turn it off or every 15 seconds it will complain[6] with an ear-piercing[7] “bleep, bleep, bleep”. So…

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Cajajoyero.

Esta fue una de los primeros textos que escribí y creo que siendo el día de la madre aparte del objeto del que hablo (la cajajoyero), mi madre merece estar aquí también y yo con ella. La echo de menos y con el tiempo la echo de menos todavía más. En esta foto estamos felices y creo que refleja esos momentos en que podía estar con ella cuando no estaba trabajando.

marinacarresi

Cajajoyero Cajajoyero

Esta caja perteneció a mi madre y cuando ella murió una de mis obsesiones era quedármela. Cuando iba de camino a casa de mis padres no dejaba de pensar en que hueco iba a quedar vacío en mi alma si por cualquier razón hubiera desaparecido. Esta caja en su momento fue un pequeño joyero donde mi madre ponía algunos de sus abalorios, realmente no eran joyas sino broches con cristales brillantes de colores, colgantes variados alguna medalla y algún colgante o anillo que le habían regalado tras su participación en algún programa de televisión novela o teatro en los que había actuado. Como ya dije en mi introducción mi madre era actriz y llegó a ser bastante famosa en España ya que no paraba de trabajar en televisión y teatro y hay que tener en cuenta que por aquella época los años 60 – 70 solo había un canal…

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Enigma

Imagen : Author – Deliberate (wiki – commons)

¿Qué puede hacer la penumbra,

cuando dos luces la acunan?

Dos luces y una sombra.

¿Qué clase de engendro es este,

que va a devorar la tierra

con la luz de su mirada?

Por favor, no me preguntes,

no me preguntes nada.

 

Escribí este poema hace tiempo y me resulta tan enigmático como su título.

Marina 2017

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Los Libros de Ani y el Fuego de la Intolerancia – 2 – Los Guerreros de la Reconstrucción Solidaria

marinacarresi

Dedicado a Ana Adarraga y su fantástica librería ALIANA que hoy se ha convertido en la mejor librería de libros de cocina de Madrid y que en mi adolescencia fue mi segundo hogar.

Foto cedida por la librería Aliana Foto cedida por la librería Aliana

Al día siguiente me acerque a la librería, los cristales del escaparate y la puerta estaban rotos, así que para proteger lo que quedaba, enviaron a una pareja de “grises”, es decir policías que por esa época vestían uniformes de color gris. Me asusté un poco porque eran ellos los que corrían con sus porras en las manifestaciones detrás de nosotros, los estudiantes, en aquella época. Poco a poco, vista la situación me fui relajando, ya que Pati el más revolucionario del grupo estaba sentado con otros amigos en una banqueta jugando al mus con los policías. Me quede muy sorprendida, por el tono amigable y cuando los policías se despidieron…

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Los Libros de Ani y el Fuego de la Intolerancia I – Los libros Quemados

Esta historia a pesar de la enorme tristeza que me causó, me marcó positivamente y afianzó mi amor a los libros para toda la vida. La publiqué en el 2015 pero al ser mañana una fecha señalada para los libros creo que es importante recordar que por lo menos en España tener libertad y acceso a todos los libros no fue siempre fácil.
El relato consta de tres partes, esta es la primera. No es una historia trágica, más bien es una historia de compañerismo y solidaridad con una chispa de humor. Espero que os guste.

marinacarresi

Dedicado a Ana Adarraga y su fantástica librería ALIANA que hoy se ha convertido en la mejor librería de libros de cocina de Madrid y que en mi adolescencia fue mi segundo hogar.Librería Aliana 1 - Foto cedida amablemente por la Libreía Aliana (Madrid)

Era una mañana fría del 9 de Diciembre de 1977 y el teléfono sonó, lo recuerdo como si fuera ahora, mi amiga Ana me llamó y con la voz entrecortada me dijo – Marina la librería, han quemado la librería – ¿qué, cómo?…pero no puede ser… – Estamos aquí… todos – me dijo casi entre lágrimas – Voy para allá, ahora mismo. Salí disparada de casa. La librería era nuestro punto de encuentro, Ani la madre de mis amigas Ana y Arantza había conseguido crear una especie de refugio encantado donde se hablaba de historias maravillosas, de escritores amantes de la palabra y donde nunca estabas sola porque siempre te encontrabas amigos con los que charlar y…

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Mi Bella RTVE Durmiente

Nuria Carresi en La Feria de las Vanidades

Se apagan las luces rojas del estudio de grabación en Prado del Rey y recorro los pasillos con ojos de asombro. Los actores y actrices deambulan con sus trajes de colores, trajes de otras épocas, espadas y capas como si toda la historia del mundo se hubiera concentrado en un extraño edificio con un pequeño estanque a la entrada y unas letras enormes en la parte superior que dice RTVE. Los bailarines se mueven en grupos y se dirigen a los comedores, llenos de energía como una bandada de pájaros en primavera, con sus ajustadas mayas de latex brillante. Jesús Hermida,  que día a día veo en una pantalla, con sus papeles en mano, sonriente se para a saludarnos.  Hay todo tipo de personajes romanos, mosqueteros, mendigos, payasos que hacen cola para cobrar charlando animadamente.

Mi madre, preciosa con su vestido de época napoleónica, se dirige rápidamente a su camerino para quitarse el traje y que podamos ir a comer. Pedro Amalio nos espera y en vez de ir al comedor, nos vamos en coche a un sitio cercano que tiene una especie de terraza bajo una parra que es donde comen algunos de los protagonistas y directores que trabajan en TVE. Allí todos se saludan se besan, hablan y ríen. Me dicen que soy muy guapa, graciosa, me hacen bromas y yo me escondo bajo el brazo de mi madre porque soy tímida; cómo voy a competir con la belleza de esas mujeres hermosas, perfectamente maquilladas, como diosas de un Olimpo donde los mortales solo pueden acceder encendiendo las pantallas en blanco y negro, que todo hay que decirlo, no hacen justicia a esa explosión de colores, olor a cremas exóticas y lacas excesivas. Aparece Pilar Miró, la directora joven, enérgica, diferente a cualquier mujer que yo hubiera conocido, me hace gracia, me rio y le intriga, me pregunta y vuelvo a esconderme con mi madre. No hay mucho tiempo para comer, la comida es casera y deliciosa. Volvemos al plató siempre pasando antes por maquillaje, donde vuelven a dejar el rostro de mi madre reluciente y sin brillos. Me dicen que soy muy guapa, pero no tanto como mi ella, y yo pienso – no hace falta que me lo digas graciosa mujer, lo sé de sobra –  con lo que me fastidian la autoestima durante décadas. Vamos a peluquería y juego con los peines mientras veo a mi madre transformarse en la Amelia de La Feria de las Vanidades. Vamos al camerino y el toque final. Habla como mi madre, tiene su misma cara, pero ya no es mi madre, es Amelia. ¡Cinco y acción! No se puede hacer ruido cuando la luz roja está encendida, sería terrible y me echarían para siempre, pero no hago ruido porque estoy hipnotizada por esas personas que traen a la vida las voces de otros tiempos, las voces del pasado hermosamente escritas. ¡Es tan real…corten!

La Feria de las Vanidades – Serie de 1973 dirigida por Pilar Miró

Caen las máscaras se sientan en las sillas, se fuman un cigarro, bromean, cuentan chistes, se quejan de los zapatos, del calor, preguntan ¿se va a rodar alguna toma más? Se termina por hoy, mientras hablan de lo que se va a hacer al día siguiente, recorro los decorados; preciosos salones, dormitorios, alfombras con todo lujo de detalle, que lástima que en la televisión en blanco y negro no se pudiera apreciar toda esa belleza. Porque la televisión que yo conocí en esa época era bella. A pesar de sus deficiencias tecnológicas y del blanco y negro las obras que se hacían eran de grandes escritores. Los actores eran un poco teatrales, pero venían de un desierto cultural y de posguerra y habían aprendido sobre la marcha, sin escuelas ni ayudas. Héroes y heroínas, supervivientes del horror y de infancias hambrientas que nos traían las palabras de Shakespeare, de Wilde, de Miller, de Ibsen, de Calderón… para que se quedaran en nuestro interior y para que al crecer amaramos los libros, la cultura y el arte.

Puedo parecer nostálgica, quizá lo soy, pero no es una nostalgia de mi infancia, que fue tan problemática y difícil como la de cualquiera, sino una nostalgia de un país que estaba cambiando para mejor, un país donde la gente estaba hambrienta de esa cultura que se le había negado, de libros, de cine, de arte, de libertad. Una España llena de promesas y de ilusión por el futuro que llegaba escondida bajo los disfraces de esos héroes actores y actrices heroínas, que nos dieron a conocer  las hermosas palabras de los escritores, dormidas en el tiempo, que esperaban despertar de un triste sueño de cuarenta años.

 

Dedicado a mi madre y mi padrastro, que con todas sus imperfecciones, trataban de construir un mundo mejor.

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