Kim en Hybrid 2019

Kim Martín Humphrey’s work – Hybrid 2019-03-03 photo by Marina Carresi

El domingo 3 de Marzo de 2019 fui a ver la exposición Hybrid organizada en el Hotel Petit Palace Santa Bárbara en la Plaza del mismo nombre en Madrid.  Vi el horario 22:30 y pensé: Genial, llego allí sobre las 8 y después de ver el trabajo de mi amiga Kim, podré ver el resto. Aun así, como estaba algo lejos, cogí un taxi.

Entusiasmada, cámara al hombro me fui directa a pagar la entrada.

–Estamos cerrando –me dice el chico que estaba en lo que parecía la taquilla – Pasa si quieres, no hace falta que pagues.

Sofoco total – ¿Cómo, pero no cerráis a las 22:30? –Eso era ayer, sábado. Hoy cerramos a las 8.

Agustín Miguelez’s work – Hybrid 2019-03-03 photo by Marina Carresi

Otra vez, no es la primera vez que me pasa. Tras unas investigaciones telefónicas consigo informarme del número, es la Habitación 212. No es fácil porque el local es un hotel con todos sus pasillos y habitaciones. Corriendo como una loca primero me equivoco de piso y finalmente la encuentro. Mereció la pena.

Berta’s Jeanne Duval’s work -Hybrid 2019-03-03 photo by Marina Carresi

Ahí estaba Kim Martín Humphrey con sus colegas charlando tras tres días de arduo trabajo y compromiso. Me gustaron mucho los trabajos allí expuestos. La exposición de este colectivo en concreto era en una de las habitaciones del hotel con su cama, cuarto de baño etc. El espacio estaba aprovechado al máximo de forma muy original. (En las fotos también aparecen sus compañeros Guille y Marvin).

Berta’s Jeanne Duval’s work – Hybrid 2019-03-03 photo by Marina Carresi

El grupo estaba formado por tres personas: Kim Martín Humphrey, Berta Jeanne Duval y Agustín Miguelez que componen el colectivo madrileño Doble erre. Transcribo parte del texto del programa de Hybrid:

“…unidos por la búsqueda de la identidad, el reciclaje y la transformación de símbolos. Plantean una toma de pulso de la generación en la que viven, reflejando el pesimismo social de nuestro tiempo…”

Colectivo Doble erre & friends (Kim Martín Humphrey on the right – Berta Jeanne Duval on the left)

Agustín Miguelez in the middle

Conozco a Kim desde que era una niña cuando íbamos a celebrar en su casa familiar la fiesta de Thanks Giving, ya entonces se encargaba de decorarar la gran mesa donde íbamos a comer con fuentes llenas de elementos específicos de la época, piñas, hojas caídas de los árboles, velas y otros adornos que convertían la comida en un acontecimiento especial. La he visto crecer y el enorme esfuerzo que ha hecho para encontrar su camino y su propia voz. Estoy convencida de que esta joven a la que no le asusta el trabajo conseguirá un lugar especial en el mundo del arte.

MC Marzo 2019

Kim Martín Humphrey’s work – Hybrid – Hotel Petit Palace Santa Bárbara-2019-03-03- photo by Marina Carresi     

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Eventos y opiniones

The Most Beautiful Fox / El Zorro Más Hermoso (en español abajo)

The most beautiful fox was in John’s garden. Photo by Marina Carresi

The Most Beautiful Fox  (en español abajo)

We were on holiday in Oxford at Nick’s family home. We decided as usual to visit our friends, John and Sian, in London. They have a nice house south of the river. We have a ritual when we go there, such as going to order oriental food from the best takeaway in the area. While we wait, we go to the pub with John to catch up. When we get home with the food, Sian, the children and the au pair are waiting expectantly. The meal starts with wonderful prawn toast – crispy and full of spongy fresh shrimps – and miso soup that warms your stomach (and your heart). To finish there is roast Peking duck with small pancakes that you have to prepare yourself. John and I love this dish. The exotic mixture of flavours and colours carries me off to springtime in China despite the dark London night outside. I feel a bit guilty about it but I only eat this duck twice a year at most. By contrast, Nick and Sian tuck into a vegetarian array eating spicy tofu and other exotic vegetable dishes. The table is covered in takeaway food containers and always there are leftovers for the next day. After a friendly chat and a lot of laughter everybody goes off to bed leaving me to go out into the still darkness of the garden to smoke my last cigarette before sleeping. Outside under the stars I fancifully have this warm feeling of being at home away from home and accompanied in the nocturnal solitude.

Next day we go to Deptford flea market, although not everything is second-hand and I’m left alone to take photographs and buy things. I can spend hours there. The market is full of life with people from all over the world, dressed in their ethnic styles. Once in a second-hand shop a jovial African man insisted I should take him back to Madrid with me.  When I told him I was married, he jokingly replied that he didn’t mind. Nick and John go to have a coffee and talk about art, literature, politics and life. They were schoolmates and as anecdote they were the only ones to choose history of art as A-level in their last two years at school, so they had three teachers for just the two of them. They seem to know more about art than most university art-history graduates.

One day after my shopping in the flea market I was upstairs on the second floor and Nick called me with an uncharacteristic stage whisper:

-Marina, come down – and bring your camera. Please don’t make any noise!

Intrigued I did what I was asked and suddenly I saw in the garden the most beautiful fox I had ever seen. I hadn’t seen a fox so close before so for me it was the most beautiful. Very slowly I edged into the garden. The fox decided I wasn’t a threat so he stared at me while I excitedly took almost fifteen photographs until the fox decided to leave. I could almost imagine him or her saying goodbye as gave one last backward glance at me. We used this photograph for an advert in the magazine (Think in English) we were doing at that time. The other day while cataloguing photographs I saw this one and I remember its story. I will never know why the fox didn’t run away or why it stared at me in that way. The mystery will remain in the photograph forever.

 

El Zorro Más Hermoso

Estábamos en Oxford pasando unas vacaciones en la casa de la familia de Nick. Como siempre, decidimos ir a Londres para ver a nuestros amigos John y Sian. Tienen una bonita casa al sur del Támesis. Siempre hacemos lo mismo, como si fuera un ritual, dejamos nuestras cosas y vamos con John al mejor take away oriental del barrio y después de encargar la comida vamos al pub para ponernos al día. De vuelta a casa con la comida Sian, sus hijos y la au pair nos esperan impacientes. Para empezar el fantástico pan tostado de gambas, crujiente y relleno de gambas frescas y esponjosas, luego la sopa de miso que calienta tu estómago (y tu corazón). Para terminar el pato Peking asado con pequeños pancakes que tienes que preparar tú mismo. A John y a mí nos encanta. La exótica mezcla de colores y sabores te transporta a una primavera china que despierta en la oscura noche londinense. Me siento un poco culpable por el pato, pero sólo lo como un par de veces al año. Por el contrario, Nick y Sian disfrutan de  una selección de platos vegetarianos incluido el tofu con especias y otras cosillas.  La mesa acaba cubierta por completo de envases de cartón grandes y pequeños cuya comida, que nunca conseguimos terminar, descansará en la nevera para el día siguiente. Después de una amistosa charla y muchas risas todo el mundo va a dormir mientras yo salgó al jardín en la oscura y silenciosa noche, para fumar el último cigarro antes de dormir. Y allí, mirando las estrellas como la ridícula romántica que soy, mi cuerpo se relaja y me siento como en casa, en la soledad de la noche.

Al día siguiente vamos al mercadillo de Deptford, una especie de rastro en el mismo barrio. Me dejan sola para comprar cosas y hacer fotos. Puedo pasar horas allí.  El mercado está lleno de vida con gente de todas partes del mundo con sus diferentes estilos de ropa. Una vez en una de las tiendas de segunda mano un simpático joven africano me pedía con insistencia que le llevara conmigo a Madrid, cuando le dije que estaba casada me contesto riendo: “Oh, no pasa nada. Para mí eso no es un problema”.

Nick y John van a tomar un café y charlar sobre arte, literatura, política y la vida. Eran compañeros de colegio y como anécdota diré que ellos eran los dos únicos estudiante que eligieron historia del arte en sus dos últimos años antes de la universidad.  Tenían tres profesores para ellos solos. A mi parecer Nick y John saben más sobre la historia del arte que la mayoría de los que han estudiado la carrera.

Un día, después de mis compras en el mercadillo estaba arriba, en el segundo piso y Nick me llamó con un susurro elevando el tono desde el piso de abajo:

-Marina, baja –y trae la cámara. !Por favor, no hagas ruido!

Intrigada, hice lo que me pedía y de pronto en el jardín vi el zorro más hermoso que jamás había visto. La verdad es que nunca había visto un zorro tan cerca jamás, así que para mí fue el más hermoso. Muy despacio salí al jardín. El zorro decidió que yo no era ninguna amenaza así que me miró fijamente mientras yo exultante le hice unas quince fotos hasta que se cansó y se fue. Casi pude imaginar que me decía adiós cuando se giró y me lanzó una última mirada. Usamos su foto para un anuncio de la revista (Think in English) que hacíamos por aquel entonces. El otro día organizando mis fotos la encontré y me acordé de su historia. Nunca sabré porque el zorro no salió corriendo ni por qué se quedó mirándome de esa manera. El misterio permanecerá en la foto para siempre.

2 comentarios

Archivado bajo Historias de Fotos, My English Stories

Mi año 2018 o el ejercicio de relatar lo que sostiene mi supervivencia

Este es el testimonio de un grandísima artista, Leila Amat Ortega. Honesto, puro y lleno de fuerza. No os perdáis el video donde se ve su fabuloso trabajo. Cuando editabamos la revista Yes (Your English Supplement) publicamos dos de sus fotografías, en concreto en el número 9, una de ellas en la portada. Su trabajo es original y visceral y nunca te deja indiferente.

Leila Amat Ortega

Al completo (pequeña)

Como manda la tradición, me pongo  a escribir cómo me ha ido el año. Pero esta vez voy a marcarme un Mr. Wonderful y sólo voy a quedarme con lo bueno. Voy a hacer el ejercicio de escribir sólo lo positivo, que es lo que aporta y sana. O mejor dicho, es lo que necesito ahora mismo para mirar hacia delante. Quisiera dar palabras a los asideros que me han mantenido viva durante el año 2018. Me han destrozado tanto, me han traicionado, me han hecho tanto daño, he alcanzado unos niveles de desesperación, rabia y agotamiento tan altos, que cuando me he puesto a escribir cosas buenas sentía que algo se me rompía por dentro. Una incomodidad anómala. Es la patada de lo bello al sufrimiento ya asentado, a la normalización del dolor. Me duele ese desplazamiento. Pero va a ser así. Pensar en lo bonito es un manguerazo…

Ver la entrada original 1.682 palabras más

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

QUINQUI STARS y mi historia con María Reyes y Juanvi

Preestreno de Quinqui Stars (Dirigida por Juan Vicente Córdoba)-Madrid 2018 – photo by marina carresi

El jueves pasado me invitaron al preestreno de Quinqui Stars (2018). El director de cine Juan Vicente Córdoba y María Reyes Arias como coguionista y ayudante en la dirección de actores, nos embarcan en un viaje donde el pasado y el presente se encuentran para mostrarnos una juventud que vive en precario. Pero Quinqui Stars es mucho más, ya que de una forma novedosa, el “alter ego” de su director, El Coleta nos va relatando la historia del cine de quinquis en forma documental a la vez que observamos sus propias vivencias y dificultades para llevar a cabo su proyecto y salir adelante con su familia. Visualmente la alternancia de una imagen puramente poética  que refleja el amor al cine con una imagen periodística y a veces descarnada funciona muy bien. La música trap encaja a la perfección y nos acerca a esa juventud desencantada que lucha por sobrevivir. El tema musical principal de la película lo interpreta su protagonista el músico y actor, (fantástico, para ser su primera película) El Coleta.

De izq a dcha – Marina Carresi-Maria Reyes Arias-Juan Vicente Córdoba photo by Nicholas Franklin

Quinqui Stars es un experimento hecho con mucho cariño y maestría y sé porque lo digo. Conozco a Maria Reyes  y a Juanvi desde hace muchos años y cuando digo muchos, me refiero a más de veinte. A ella la conocí cuando éramos dos jóvenes actrices llenas de sueños. Aunque por entonces ya sabíamos lo difícil que era salir adelante dentro del mundo del cine.

(De izq a dcha) Juan Vicente Córdoba – Marina Carresi – Nicholas Franklin photo by Maria Reyes Arias

A Juanvi le conocí un poco más tarde, más o menos en la época de las fotos que he encontrado recientemente y que veis aquí. De hecho Nick (mi marido) y yo acompañamos a Juanvi y Maria Reyes porque Juanvi estaba buscando una localización para algún proyecto.

(De izq a dcha) Maria Reyes Arias-Juan Vicente Córdoba- Marina Carresi photo by Nicholas Franklin

María Reyes y yo fuimos avanzando, poco a poco, ella más en el cine y yo en televisión y en teatro. Más adelante empecé a dirigir teatro y tras un pequeño éxito con la obra No…noticias (en la que ponía la música la ahora célebre cantante Bebe) dirigí a María Reyes en una obra en la que protagonizaba varios monólogos titulada Mujer, qué me vas a contar! Ella vino a sustituir a otra actriz y compañera, Inma Isla. Los textos eran de Ana Lozano y la música estaba a cargo de un guitarrista americano amante del flamenco, Nathan Burkiewicz. Como se ve en el cartel ella interpretaba a varias mujeres muy diferentes y lo pasamos muy bien trabajando juntas.

Mujer, qué me vas a contar – 2003 Sala Triángulo

María Reyes seguía su carrera como actriz, de hecho nunca la ha dejado, pero empezó también a colaborar con Juan Vicente Córdoba como guionista y en la dirección de actores hasta que le llegó la oportunidad de llevar a cabo un proyecto propio. Su corto Una Caja de Botones escrito y dirigido por ella y con la estupenda producción de  Juanvi  ganó el Goya  al mejor cortometraje de ficción en el año 2011. Quizá no soy muy objetiva pero me parece una historia preciosa y si hubieran estado en Francia o Inglaterra habrían tenido montones de proyectos sobre la mesa pero “Spain is Different”. Después de seis años pudo estrenar su corto Ensayo de vida (2017) en el que además del escribir el guión y dirigirlo, también es la protagonista. Por supuesto haciendo equipo con Juan Vicente Córdoba que se encargó de la producción. El compromiso social y la vulnerabilidad en la infancia están muy presentes en ambos trabajos.

María Reyes Arias en el preestreno de Quinqui Stars (2018)                                

De la carrera de Juan Vicente Córdoba se ha hablado en muchos artículos y no me voy a extender pero si quiero reconocerle un enorme interés por el ser humano y sobre todo por la gente de los barrios marginales. Ha trabajado como director, productor y guionista. Aparte de Quinqui Stars  me gusta especialmente su película Aunque tú no lo sepas (2000) basada en un relato de una escritora a la que admiro mucho, Almudena Grandes. Me encanta su corto Cabezas Habladoras (2017) por el que recibió el Goya al mejor cortometraje en el 2016 (y en el que participó mi hermano Alejandro).

Maria Reyes Arias y Marina Carresi foto hecha por la directora de cine Laura Rodriguez – Preestreno de Quinqui Stars 29 Noviembre 2018

Puede que no sea imparcial porque son mis amigos, pero las críticas que hablan de Quinqui Stars han sido muy buenas. Los dos hacen un equipo fabuloso, son trabajadores incansables y sus historias emocionan y hablan de las cosas que importan. Qué más se puede pedir.

Deja un comentario

Archivado bajo Eventos y opiniones

Margarita quiere vivir

El sábado 10 de Noviembre estuve viendo la obra de teatro “A Margarita”, un monólogo protagonizado por la actriz Sara Moros.

Conocí a Sara cuando éramos compañeras en la escuela de teatro de Cristina Rota. Más adelante estuvimos juntas en un proyecto basado en unos textos de Dorothy Parker. Yo lo iba a dirigir pero finalmente no salió adelante. La experiencia que tuve durante los ensayos al dirigir a Sara fue muy positiva. Era una persona trabajadora, disciplinada y abierta a la hora de experimentar. Hace años de esta historia. Manteniendo el contacto he visto a Sara progresar en su carrera a lo largo de varios años a través de los medios. Por razones que no vienen al caso, no la había visto desde hacía bastante tiempo y me ha encantado comprobar como Sara se ha convertido en una actriz extraordinaria.

Sara Moros protagonista en “A Margarita” (centro) Inma Isla (derch) Marina Carresi (izqu)

El texto, escrito con una enorme sensibilidad por Carlos Be narra, con un gran sentido del humor, el viaje emocional que hace la protagonista, Margarita, cuando descubre que le quedan 180 días de vida por culpa de un cáncer de vesícula biliar. Carlos Be ha sabido dar un enfoque honesto y sin romanticismos  sobre el cáncer y lo duro de su tratamiento. Sara con un trabajo impecable sabe perfectamente de lo que está hablando, pero además de transmitir una gran dosis de humanidad, consigue  sacar el máximo partido posible al humor en una situación verdaderamente dramática. Por otra parte la magnífica dirección de Sandra Dominique y el trabajo de todo el equipo, incluida mi amiga y estupenda actriz Inma Isla que colabora  como ayudante de dirección,  hacen que realmente merezca la pena ir al teatro.

Durante la obra transité por todo tipo de emociones: Me reí, me enfadé, lloré y sobre todo quise abrazar a Sara por hacerme sentir y pensar sobre la vida, la muerte, la soledad, el amor, la familia y todas las cosas que son importantes pero de las que no somos conscientes hasta que podemos perderlo todo, incluida la vida. Una obra fabulosa que todo el mundo debería ver.

 

 

Deja un comentario

Archivado bajo Eventos y opiniones

Cuando Sea Mayor

Marina Carresi a los 6 años
Photo by P A López

Cuando sea mayor

no me convertiré en vampiro,

ni seré el espectro

oscuro y terrorífico

que no cree en la luna.

 

Cuando sea mayor

seguiré jugando con mi gato,

siempre loco, amarillo,

buzo eterno en mis caricias.

 

Cuando sea mayor,

no tendré una casa

de inmaculados muebles,

oliendo a tristeza,

podridos de mentiras.

 

Cuando sea mayor,

huiré de la sonrisa

en piedra custodiada,

falsa pariente

de la carcajada altiva.

 

Cuando sea mayor,

tendré sonrisas convertidas

en flores perfumadas,

y arrancaré la infancia

de baúles remotos.

 

Rescataré a la niña

del álbum carcelero

y las paredes huecas,

para que juegue siempre

con los espejos nuevos.

 

He rescatado este poema que escribí hace muchos años, no era una niña pero era muy joven. Era toda una declaración de intenciones y ahora, en la madurez, me alegra ver que no estaba muy equivocada. Estoy en el trabajo de rescatar a esa niña “para que juegue siempre con los espejos nuevos”.

8 comentarios

Archivado bajo Poemas

La actriz que vivía en las nubes

Nuria Carresi y Marina Carresi – Recorte de prensa

Hubo una época en mi vida en la que iba a castings. Castings, casting y más castings.

En la calle Pizarro había una escuela de baile con preciosas salas llenas paredes con espejos y suelo de parquet y olor a madera. Esas salas las alquilaba TVE para que los actores de los Estudios 1, novelas y otras producciones, pudieran ensayar. Cuando era pequeña acompañaba a mi madre y me empapaba de toda esa cultura que luego aparecería mágicamente en  esos primeros aparatos de televisión en todos los hogares españoles en los años 60 -70. Me encantaban esas habitaciones enormes y los actores, que primero sentados en un círculo en el centro de la enorme sala y luego de pie incorporando algunos movimientos e intenciones, iban convirtiendo las palabras escritas en un guión, en algo vivo y lleno de emoción. Las bailarinas correteaban por los pasillos con sus tutus y sus zapatillas de baile y se respiraba creatividad y excitación por todas partes. Allí había un personaje que era como el guardián de las llaves del castillo que organizaba las salas y tenía todo bajo control, Rufino. Rufino era amable y peculiar, no era alto pero  era muy robusto. Debía tener entre treinta tantos y uno de sus ojos estaba medio cerrado, siempre estaba alegre y en sus horas libres se dedicaba a la carpintería. De hecho, recuerdo que en algún momento hizo una librería para mis padres e imagino que no sería la única. Me encantaba ir a las salas de ensayo de la calle Pizarro.

Marina Carresi – Texto Javier del Castillo – Foto Angel de la Rica

Años más tarde cuando decidí ser actriz también estuve ensayando allí y en cierta forma era como estar en casa. Un día me enteré de que había un casting en Pizarro y fui allí llena de optimismo, al fin y al cabo estaba como en mi casa, aunque claro estaba muy nerviosa cosa que solía ocurrirme cada vez que iba a un casting. La prueba era para un programa juvenil y  llegué algo tarde. Parecía que ya no había nadie pero al final conseguí encontrar a una persona que estaba dispuesta a escucharme y darme la soñada oportunidad. Le explique quien era y que estaba dispuesta a trabajar duro y no sé cuantas cosas más. Me dijo si podría hacerme unas fotos, yo dije que por supuesto aunque me pareció algo curioso pero no totalmente ya que muchas veces te hacen fotos cuando vas a un casting. Salimos a la calle y me hizo unas fotos, no recuerdo si fue la persona con la que estuve hablando o si había algún fotógrafo. En fin, cuando terminamos le pregunté si me avisarían tanto si me elegían como si no y me miró con extrañeza – ¿Si te elegimos para qué? – yo empecé a ponerme un poco nerviosa. – Pues para el programa o para hacer más pruebas – El hombre sonrió, creo que no se puso a reír a carcajadas para no humillarme. Marina, me dijo, soy un periodista y estoy haciendo un reportaje sobre las chicas que os presentáis a este casting. Me quedé sin saber qué decir, me sentí francamente estúpida. Por descontado os podéis imaginar que no hice la prueba, la gente que hizo el casting ni siquiera se enteró de que había estado ahí. Al final eligieron a Miriam Díaz Aroca que se hizo bastante famosa, merecidamente, lo hacía muy bien. El reportaje que me hicieron lo conservo y es muy gracioso si lo leéis comprobaréis cómo a pesar de mi inocencia pasmosa y mi desastrosa organización del tiempo saqué algo positivo ya que el reportaje salió en varios dominicales y ahí estaba yo intentando salir adelante en mi incipiente carrera como actriz.

Marina Carresi – Texto Javier del Castillo – Foto Angel de la Rica

Deja un comentario

Archivado bajo Historias de Fotos, Marina Carresi actriz